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EL DESCENSO A LA LOCURA. CAPÍTULO 8 Era el momento más angustiante de mi vida, uno de los doctores se puso al mando del tablero de control, del aparato, con una llave que giró esa pieza de ingeniería mórbida comenzó a calentar y en un instante escuché un zumbido y pude ver como las luces de funcionamiento de aquella máquina se encendían una a una, mientras otro de los doctores, me colocaba un casco que empezó a darme descargas en el cráneo, cada una de una intensidad tan terrible que podía sentir como mi cuerpo se iba fundiendo por dentro y sentí también como mis molares amenazaban con desprenderse. De pronto aquella máquina del infierno comenzó a girar. El doctor Cárdenas me miró con una emoción tan aterradora que me hizo estremecer aún más que las descargas eléctricas. -Esta noche harás historia, entrarás como un simple ser humano... un loco... y saldrás con la más noble de las tareas, serás un cuerpo para un demonio, un soldado indestructible... serás más que eso....